En la tarde del 18 de febrero de 1892, cuando en la Sacristía del
Templo del Dulce Nombre de Jesús "Teresitas", se fundó la Escuela
de Música Sacra de la Diócesis de Querétaro. Cerca de las seis de
la tarde de aquel día, el entonces Rector del Seminario M. I. Sr.
Don Florencio Rosas, ordenó a los superiores del colegio que
concentraran en la Sacristía del Templo a todos los alumnos del
Seminario Mayor para que presenciaran un acto muy importante.
Llegaron algunos sacerdotes y religiosos, así como los señores
Canónigos; por último, cerca de las siete de la noche se presentó
el Sr. Obispo Don Rafael Sabás Camacho acompañado por el Padre
José Guadalupe Velázquez y por el Mtro. Agustín González. Una vez
instalados en los lugares que les correspondían, el Sr. Florencio
Rosas tomó la palabra para anunciar que el motivo de aquella
reunión era el de hacer la fundación de la "Escuela de Música
Sagrada de la Diócesis de Querétaro", por disposición del Excmo.
Señor Obispo Camacho; a continuación, el Sr. Obispo hizo la
declaratoria de la fundación de la Escuela nombrando como primer
director de la misma al Padre Velázquez, quien tomando la palabra,
leyó un destacado discurso donde subrayó la importancia de la
música en las funciones litúrgicas de la Iglesia y las finalidades
y empeños que habría de cumplir la naciente institución. Ese día,
como estaba previsto, se presentó un destacado programa musical
con obras de Johann Sebastian Bach, Wolfgang Amadeus Mozart,
Frédérick Chopin, Théodore Dubois y Franz Schubert; ejecutadas por
los primeros maestros de la recién fundada escuela, destacando la
interpretación al órgano del Mtro. Agustín González. Después de la
ceremonia, discurso y concierto inaugural, con el aplauso y
contento de todos, se terminaba alrededor de las ocho de la noche
el solemne acto.
El deseo de la fundación de una Escuela de Música Sacra sería del
Dr. Don Rafael Sabás Camacho, Tercer Obispo de la Diócesis de
Querétaro, quien después de haber mandado a perfeccionar sus
estudios musicales a la prestigiada Escuela de Música Sacra de
Regensburg, Alemania (la primera y mejor escuela en Europa creada
exprofeso para el cultivo de la música litúrgica) al Pbro. José
Guadalupe Velázquez, le encomendaría uno de sus más grandes
anhelos, una Escuela de Música Sacra que formara los elementos
musicales idóneos para la reforma de la música litúrgica en
México, que en esos tiempos había sido objeto de grandes abusos.
El Padre Velázquez se haría acompañar en tan ardua y loable tarea
del talentoso Mtro. Agustín González Medina, compañero de estudios
en Regensburg. Años más tarde; el 18 de febrero de 1942, con
motivo del 50º aniversario de esta escuela, el M. I. Sr. Canónigo
Cirilo Conejo Roldán (distinguido discípulo del Padre Velázquez y
del Mtro. González), siendo director entonces de la institución,
amplía la oferta educativa fundando el Conservatorio de Música
"José Guadalupe Velázquez", con el apoyo y la entusiasta
colaboración del célebre Mtro. Don Fernando Loyola y Fernández de
Jáuregui.